Mens sana in corpore sano

Cuidarse es muy importante: tanto física como mentalmente. Pero en la sociedad moderna de hoy es cada vez más fácil olvidarse de uno mismo y darle prioridad a otros asuntos. Ahora resulta muy fácil pedir comida para llevar o ir a un restaurante de comida rápida y pedir desde el coche cuando no tenemos tiempo para ponernos a preparar comida buena, saludable y nutritiva para comer en familia.

La nutrición es fundamental para el estado de salud general y la dieta desempeña un papel importante. Salir a comer por ahí no tiene que ser sinónimo de comer mal, ya que existe una gran cantidad de opciones saludables como, por ejemplo, cambiar las patatas fritas por una ensalada cuando salimos a cenar con los amigos. Así se contribuye a completar el consumo diario recomendado de fruta y verdura.

¡También podemos cambiar las galletas y caramelos por frutos secos cuando vayamos al supermercado a hacer la compra! El exceso de azúcar puede tener efectos nocivos para el organismo. Aunque resulta difícil cambiar un capricho dulce por otro menos dulce, podemos decantarnos por un sustituto más saludable como, por ejemplo, la miel o el azúcar de coco. Cambiar nuestro chocolate con azúcar favorito por chocolate negro de estevia es una forma ideal de darse un capricho sin sentirse culpable después.

Los expertos recomiendan beber 2 litros de agua al día, lo que parece excesivo para todos aquellos que no están acostumbrados a tomar semejante cantidad de agua. Si eliminamos esos cafés de más y nos tomamos un vaso de agua, nuestro organismo nos lo agradecerá con un enorme aumento de los niveles de energía y una mejora del aspecto, entre otros efectos benignos.

¡Seguir esto sencillos pasos y empezar una dieta sin productos químicos y más natural nos ayudará a lucir un aspecto formidable y sentirnos de fábula!